lunes, 2 de enero de 2017

Causas con otros Efectos...

"La peor de las actitudes es la indiferencia, decir 'no puedo hacer nada, ya me las arreglaré'." Stéphane Hessel (1917-2013) Escritor y militante político francés.


Compadres y Compadres! Bienvenidos a mi espacio personal. El motivo de este blog es compartir esas reflexiones existenciales que todos tenemos pero compartimos poco (por alguna razón: presión social, resguardo personal, bloqueo anti bullying, etc). Quiero dejar en claro: No pretendo hacer autoayuda, ni hablar desde oráculos metafísicos para solucionar problemas particulares que suelen darse como comunes. La idea es compartir, dejar un buffet de consideración para ver las cosas desde otro enfoque.

¿A que nos acostumbramos en estos tiempos? ¿Cuales son los verdaderos problemas que nos abordan como personas? (parte de una sociedad y como individuo) Una de las cosas que nos acostumbramos es a la Cultura de la Certeza Meritocracia (como aquella perspectiva donde todo esfuerzo genera una causalidad directa en aquello que tienes destinado a conseguir: "Si estudias y trabajas duro, tendrás una estabilidad personal en un tiempo determinado"; "Si tratas dulcemente a esa persona que te gusta, se va a enamorar de ti"; "Si eres honrado y justo, estarás en los espacios que te propongas").

Verdaderamente me cuesta buscar una causa de esa ruptura o evaluar las causales fundamentales de este nuevo escenario actual. Tampoco estoy muy de acuerdo con eso de "Todos los tiempos han sido difíciles, lo que toca es trabajar, producir y aguantar" por ser un pensamiento autómata y algo déspota hacia la integridad del ser humano. Recordé el paradigma del "Mundo Justo", gracias a un reportaje de Jovan Pulgarín y me hizo el empalme (casi Kantiano, por lo del desencantamiento de las imágenes del mundo) con un contexto que es cierto: Ese paradigma de certeza meritocratica recae en un compendio de valores y principios donde las personas comulgaban y convivían entre si. Valores como Igualdad, Fraternidad, Solidaridad, Libertad que se nos presentaron como la receta para vivir para venir a transformarse en significantes 
vacíos, es decir: Dicen tanto que no dicen nada. 

Todo sistema cuando cae en crisis, todo se pone en tensión y desesperanza. Esa desesperanza desnuda nuestras miserias y artimañas con tal de sobrevivir (con salvadas y notables excepciones, donde prela la cohesión institucional, casi asociación de masas tipo freudiana) eso permite observar espejismos-fetiche, sistemas de ambivalencias y costos de sobre-vivencia que nos absorbe el sistema de creencias que tenemos. 

Espejismos-Fetiche como la manada de "Gente de Éxito" para alimentar los mitos, sistemas de ambivalencias como la defensa de la vida pero ser laxos con ciertas acciones que la degraden y costos de sobre-vivencia donde empeñas esfuerzos, metas, sueños e integridad moral solo por sobrevivir. Todos ellos, forman parte de alimentar ese espectro de supervivencia donde juegas a ser lacayo de la manada, juegas al miedo y a la zozobra... o la indiferencia te gano la partida. 

Si alguna vez, el mundo fue justo... Ahora quiere dejar de serlo. El reto es darle contenido a los términos que emanciparon ideales, transformarnos en agentes de cohesión entre lo que creemos y lo que hacemos. Quizás fuera iluso, evocar el retorno de esa certeza... pero podemos cambiar la forma de ver las cosas, darle un nuevo enfoque y entender que no hay lider mas apto en esos casos, esta en nuestra imaginación... Como la mejor versión de nosotros mismos.

Nos vemos en 15 dias... 

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